La nueva política arancelaria de Estados Unidos y su impacto en Perú: entre la competencia global y la oportunidad estratégica.
Por: Dr. Augusto Donayre Paiva
El reciente anuncio del gobierno de Estados Unidos sobre la imposición de nuevas tarifas arancelarias a varios países ha generado un revuelo en los mercados internacionales. La administración estadounidense, en un esfuerzo por proteger su industria nacional y reducir su dependencia de ciertas economías, ha establecido aumentos significativos en los aranceles de importación. Este movimiento afecta particularmente a China, que ahora enfrenta una tasa arancelaria de hasta el 34%, según lo confirmado por la propia Casa Blanca. En contraste, para Perú, la medida ha resultado mucho menos severa, fijándose en un arancel del 10%, lo que ofrece una clara ventaja competitiva frente a las economías asiáticas más afectadas.
La importancia estratégica de los Tratados de Libre Comercio (TLC)
La situación de Perú es destacable gracias, en gran medida, a la existencia de Tratados de Libre Comercio como el que mantiene con Estados Unidos desde 2009. Este acuerdo no solo ha consolidado las relaciones comerciales bilaterales, sino que ha otorgado a Perú un acceso preferencial y seguro al mercado estadounidense. Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), “el Tratado de Libre Comercio entre Perú y Estados Unidos ha permitido que el 99% de las exportaciones peruanas ingresen a este mercado libre de aranceles" (MINCETUR, 2024).
Los TLC no solo eliminan o reducen aranceles, sino que también generan un entorno de previsibilidad y confianza para los exportadores e inversionistas. En el marco de estas nuevas políticas proteccionistas, los TLC funcionan como escudos que mitigan el impacto de las medidas multilaterales, facilitando la permanencia y expansión de productos peruanos en el exigente mercado de Estados Unidos. La estabilidad que ofrecen estos acuerdos permite a las empresas peruanas planificar con visión de largo plazo, mantener márgenes de competitividad saludables y continuar creciendo en mercados clave.
Perú mantiene la competitividad frente al nuevo escenario
A pesar de la coyuntura, Perú no pierde competitividad. Por el contrario, la coyuntura global actual puede abrir nuevas oportunidades para los exportadores peruanos. Mientras que las exportaciones chinas hacia Estados Unidos enfrentarán el arancel del 34%, las exportaciones peruanas siguen gozando de condiciones más favorables, gracias a los acuerdos bilaterales y la buena reputación de sus productos.
En este sentido, las agroexportaciones se convierten en un claro ejemplo del potencial peruano. Productos como las uvas, los arándanos, los mangos y las paltas son actualmente estrellas de la canasta exportadora. Según la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX), en 2024, las exportaciones de uvas alcanzaron los 1,400 millones de dólares, posicionando al país como uno de los principales proveedores mundiales. Los arándanos no se quedan atrás, superando los 1,300 millones de dólares, mientras que las paltas lograron cifras cercanas a los 990 millones de dólares. Los mangos, por su parte, contribuyeron con alrededor de 400 millones de dólares, destacando la diversidad y solidez de la oferta agroexportadora peruana.
Esta competitividad se refuerza no solo por la calidad de los productos, sino también por la capacidad logística del país. Gracias a la ubicación estratégica de Perú en la costa del Pacífico y a la modernización de sus puertos, los envíos hacia Estados Unidos son rápidos y eficientes, garantizando la frescura de los productos agrícolas y su llegada oportuna a los mercados de destino.
Comparativa con China: Perú como socio estratégico emergente
China, a pesar de ser un gigante económico, enfrenta actualmente un entorno mucho más desafiante en su relación comercial con Estados Unidos. La aplicación de un arancel del 34% complica severamente la competitividad de sus productos en el mercado norteamericano. Además, las crecientes tensiones geopolíticas y las preocupaciones sobre la dependencia de insumos estratégicos están impulsando a Estados Unidos a diversificar sus proveedores.
En este contexto, Perú emerge como una alternativa atractiva para Estados Unidos. Si bien es cierto que no puede reemplazar a China en todos los sectores, Perú se posiciona como un proveedor confiable, especialmente en el sector agroindustrial. La confianza en la calidad de los productos peruanos, la seguridad jurídica que ofrecen los TLC, y la capacidad de responder de manera ágil a las demandas del mercado norteamericano, son factores que fortalecen esta posición estratégica.
Desafíos económicos a corto plazo para Estados Unidos
No obstante, la nueva política arancelaria estadounidense también conlleva ciertos riesgos para su propia economía. A corto plazo, es probable que los consumidores estadounidenses enfrenten un incremento en los precios de diversos bienes, particularmente aquellos provenientes de China, que ya no gozarán de las condiciones anteriores. Este aumento de costos puede traducirse en presiones inflacionarias adicionales en un contexto donde la Reserva Federal ya se ha mostrado cautelosa respecto a la estabilidad de precios.
Además, sectores clave como la tecnología, la automoción y las energías renovables podrían verse afectados por el encarecimiento de insumos y componentes esenciales importados de China. La transición hacia una mayor autosuficiencia industrial, si bien necesaria desde una perspectiva estratégica, podría implicar costos significativos en términos de inversión y adaptación para las empresas estadounidenses.
Conclusión
La reciente imposición de nuevas tarifas arancelarias por parte de Estados Unidos reconfigura el mapa del comercio internacional, pero abre también una ventana de oportunidad para economías emergentes como la peruana. Con un arancel relativamente bajo del 10%, el respaldo de acuerdos de libre comercio sólidos, y una oferta exportable de calidad reconocida a nivel mundial, Perú se perfila como un socio estratégico en la cadena de suministro norteamericana. En contraste, China enfrenta una carga arancelaria mucho mayor y desafíos estructurales que debilitan su posición competitiva en el corto plazo.
Así, la coyuntura actual no solo reafirma la importancia de mantener una política comercial abierta y diversificada, sino que también destaca la resiliencia del modelo exportador peruano. Mirando hacia adelante, fortalecer la infraestructura logística, seguir diversificando mercados y mantener altos estándares de calidad serán claves para que Perú continúe consolidando su presencia en la escena global.
Referencias
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Asociación de Exportadores del Perú (ADEX). (2025). Reporte Anual de Agroexportaciones 2024-2025.
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Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú (MINCETUR). (2024). Beneficios del TLC Perú-EE.UU.: 99% de exportaciones libres de arancel. Recuperado de: https://www.gob.pe/mincetur
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The White House. (2025). Fact Sheet: New Tariffs on China to Protect American Workers and Industries. Recuperado de: https://www.whitehouse.gov/briefing-room/statements-releases/2025/04/02
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Bloomberg. (2025). US Tariffs on China: Impacts and Market Reactions. Bloomberg Economics.