domingo, 29 de diciembre de 2019

FACTFULNESS: cuando los datos son mal usados.


Por:Augusto Donayre Paiva



Hans Rosling, médico investigador sueco, eminencia del análisis y divulgación de tendencias globales, en su libro "Factfulness" de Noviembre del 2018 nos pregunta: ¿Qué porcentaje de la población global vive en la pobreza? ¿Cuántas niñas acaban la educación básica en los países pobres? ¿Cuál es actualmente la esperanza de vida en el mundo? Estas y otras preguntas son materia de análisis de Rosling, que en este libro nos explica porque somos más pesimistas de lo que en realidad deberíamos ser, dada la situación real de nuestro mundo.
Afirma que el ser humano tiene 10 instintos que distorsionan su real visión.
Desde nuestra tendencia a dividir el mundo en 2 (nosotros contra ellos), a la manera que nosotros consumimos la información de los medios (basada en la explotación del miedo), pasando por el modo en que percibimos el progreso(creyendo que las cosas siempre empeoran), sin duda nos afirma que nuestro problema es que no somos conscientes de lo que no sabemos, e incluso cuando estamos informados nos dejamos llevar por sesgos inconscientes y predecibles.
Rosling pone a prueba los conocimientos sobre el mundo de cada lector, te hace 13 preguntas para que tu respondas de las que solo tres yo te haré responder en este articulo:

1.- En los países pobres de todo el mundo, ¿Cuantas niñas finalizan la educación primaria?
Rpta:a) 20% , b) 40% y c) 60%

2.- ¿Donde vive la mayor parte de la población mundial?
a) Países pobres, b) Países de ingresos medios, c) Países ricos.

3.- ¿Cuantos niños de un año han sido actualmente vacunados contra alguna enfermedad?
a) 20% , b) 50% , c) 80%

Menos del 25% de personas en todo el mundo han respondido acertadamente.
Pensemos en el mundo, guerra, violencia, desastres naturales, corrupción. Las cosas van mal y parece que están empeorando, verdad? . Los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres, y también pensamos que nos quedaremos sin recursos naturales a menos que hagamos algo drástico, esa es la imagen que la mayoría de occidentales recibe de los medios de comunicación y tiene en su cabeza, Rosling la denomina Concepción del mundo excesivamente dramática, y que es estresante y engañosa.
De hecho el mundo es diferente, la inmensa mayoría de la población mundial vive en un lugar situado en la mitad de la escala de ingresos, los niños van al colegio, los hijos son vacunados, viven en familias de dos hijos y quieren vacacionar en el extranjero, poco a poco y año tras año el mundo va mejorando.
Esta es la concepcion del mundo basada en datos reales.
También explica que la concepcion excesivamente dramática del mundo no viene provocada simplemente por un conocimiento obsoleto, ni por las personas que tienen acceso a la mala información, y esta convencido de que tampoco es culpa de unos medios de comunicación malintencionados, de la noticia falsa y la existencia de los datos equivocados.
No, enfatiza. 
La concepcion excesivamente dramática del mundo es muy difícil de cambiar porque tiene que ver precisamente con como funciona nuestro cerebro.
El cerebro humano es producto de millones de años de evolución y estamos programados con instintos que ayudaron a nuestros ancestros a sobrevivir en pequeños grupos de cazadores y recolectores. Nuestros cerebros sacan a menudo conclusiones rápidas sin pensar demasiado, lo cual nos ayuda a evitar peligros inminentes. Nos interesan los chismes y los relatos dramáticos, porque eran, en su día, la única fuente de noticias e información útil. Deseamos las grasas y el azúcar porque eran fuentes de energía que podían salvarnos la vida cuando la comida escaseaba. Mantenemos muchos instintos que eran útiles hace miles de años, pero actualmente vivimos en un mundo muy diferente.
En el Perú, la situación es la misma respecto de la concepcion del drama, sin embargo tampoco podemos negar que la información malintencionada abunda.
Léelo, es muy interesante.
Arriba Perú

Rptas a preguntas: 1:C , 2:B y 3:C













martes, 10 de diciembre de 2019

El PBI y otros indicadores en el 2019




Por : Augusto Donayre Paiva




A estas alturas del año todo hace indicar que tantos líos, escándalos, ruidos políticos y corrupción le están pasando la factura a nuestra endeble economía, aunque ante esta afirmación muchos aseveran la sólida situación macroeconomica que reflejan sus fundamentos, lo cierto es que hace un año, en diciembre del 2018 la estimación del BCR del crecimiento del PBI para el 2019 era de 4%. En junio de este año el BCR redujo la estimación a 3.4%, en septiembre nuevamente a 2.7% y ahora último se reduce tan solo a 2.5% de crecimiento.
Un flojo arranque  en los primeros meses del año y ruido político por todas partes alimentan estas nuevas estimaciones, la débil ejecución de la inversión pública, las tensiones comerciales de los grandes USA-CHINA, reducción de la actividad minera, menores exportaciones en el 2do y 3er trimestre, el poco dinamismo de los sectores primarios, especialmente en los primeros dos trimestres, y así en total, aunada además una demanda interna debilitada por 3 trimestres de negativa inversión pública.
En esta década el peor año para la economía peruana fue el 2014, con un crecimiento del 2.4%, con la última proyección del 2.5% del BCR y con un mal inicio del cuarto trimestre estaríamos muy cerca de tener el peor resultado de los últimos 10 años.
Por otro lado tenemos mas indicadores que nos harían ver y evaluar cómo estamos y hacia donde vamos, no podemos dejar de reconocer que nuestra mayor fortaleza es la Estabilidad Macroeconomica, constituyéndose esta en nuestra principal ventaja competitiva.
Y lo podemos verificar a través del EMBI (Emerging Markets Bonds Index) que mide el diferencial de rendimientos del indice de retornos para bonos soberanos Brady con respecto al Bono del Tesoro de USA.
No obstante existen más indicadores que nos permiten ser más exhaustivos en nuestros análisis y evaluaciones como el del WEF (World Economic Forum), que elabora el nuevo Indice de Competitividad Global, adicionalmente a este el IEDEP de la Cámara de Comercio de Lima realiza cada año un balance de los diversos índices internacionales que evalúan la productividad y competitividad de las distintas economías del mundo. Para ello se identifican y clasifican 33 indicadores donde los grupos se conforman por los siguientes temas:Instituciones, Infraestructura,Preparación tecnológica, Estabilidad macroeconomica, Salud, Habilidades, Mercados de productos, Mercado Laboral, Sistema financiero, Tamaño de Mercado, Dinamismo empresarial y Capacidad de innovación.
De los 33 indices 17 son liderados por nuestro vecino país de Chile siendo sus pilares fundamentales: Instituciones con 4 medallas de oro de 6, Infraestructura con 3 medallas de oro de 4, Salud 2 de 2 ,y Habilidades 3 de 4.
Nuestro Perú con su indiscutible única medalla en el EMBIG, Estabilidad Macroeconomica.
Lo secunda a Chile, Uruguay con 7 posiciones Líder en la región (medallas de oro), en el último puesto con una medalla de oro, Bolivia, con una igual que Perú y en el mismo tema, Estabilidad macroeconomica.
Y para terminar de conocer nuestra situación de crecimiento y desarrollo tenemos al IDH (Índice de desarrollo humano),que el PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, elabora anualmente y que este año nos pone en la posición 82 de 189 economías.
En el Ranking  Latinoamericano de este mismo IDH, de 17 países , Chile se encuentra como número uno, Perú número 9 y Nicaragua al final de la tabla.
Como podemos apreciar los números no mienten y a pesar del gran esfuerzo realizado en estas dos últimas décadas siempre encontramos un lugar para retroceder, se ha hecho mucho, se ha avanzado, sin embargo nos encontramos en un momento crítico con todos los indicadores habidos en situación no favorable, solo con el el Indicador que nos hace sentir vivos y con ganas de seguir peleando por encontrar el tan ansiado bienestar general y la salida de la pobreza, la estabilidad macroeconomica.
Con las elecciones para el congreso dentro de pocos días, con un caso Lavajato cada vez más confuso y ambiguo, con una actividad económica ralentizada, no nos queda otra que optar por lo mejor inmediato, que las decisiones de los dirigentes nacionales sean la que nos beneficie y nos una para así poder escapar de estos momentos que nos hace ver opaca la luz del futuro.
Arriba Perú.